Una silla Yoyo es un modelo de silla de paseo fabricada por la compañía Babyzen. Caracterizada por su facilidad de plegado y desplegado, cuando se recoge se puede transportar colgada de un hombro y tiene un tamaño muy reducido, por lo que puede guardarse con facilidad. Cuenta con cuatro ruedas pequeñas y en su parte inferior hay una cesta, que hay que retirar para poder plegarla.
Está fabricada en tela de diferentes colores, con un tejado que repele los rayos uva y que cuenta con una protección solar de factor 50+. Esta silla se puede manejar cómodamente con una mano. De esta manera su conducción es más sencilla. La silla Yoyo, que lleva una capota regulable, tiene el asiento y el respaldo acolchado. Es regulable y cuenta con cinco posiciones distintas de inclinación. En la capota hay una pequeña ventana que permite a quien conduce la silla ver siempre al niño.
Además de una red o bolsa ubicada en su parte inferior, que puede soportar hasta 5 kilos de peso y es perfecta para colocar la compra, la silla Yoyo también cuenta con una especie de bolsillo en la parte trasera del respaldo, de acceso protegido con una cremallera. Está pensado para almacenar documentos y objetos de uso frecuente y a los que se precise tener acceso rápido. En el respaldo también va, en su parte interior, un arnés de sujeción para que el niño que viaja en ella no se caiga.
Todo el textil de la silla, que tiene un peso de entre 6 y 6,5 kilos y que puede soportar un peso máximo de 20-22 kilos, está protegida con un tratamiento que repele el agua. De esta forma, aunque llueva, el niño que vaya en ella queda protegido de la lluvia.
Qué tener en cuenta al comprar una silla Yoyo de segunda mano
- Comprueba que sus ruedas funcionen correctamente y no estén atascadas y flojas.
- A ser posible, pruébala con el niño que va a utilizarla sentado. Aprovecha para revisar si queda bien sujeto con el arnés.
- Echa un vistazo a sus partes textiles, para ver si están sucias o presentan roturas.