Una cadena de oro es uno de los tipos de colgante o collar más populares y valiosos, siempre en función del modelo, su peso y longitud. Pueden utilizarse solas o como soporte para uno o varios colgantes. Independientemente de sus características particulares, una cadena de oro está formada por varios eslabones, más grandes o más pequeños en función del modelo, que forman la cadena. Generalmente se coloca en el cuello, aunque hay modelos más pequeños y finos que pueden utilizarse como pulsera o incluso como tobillera. En estos casos, la cadena de oro suele estar desprovista de colgantes.
Tipos de cadena de oro
Los principales tipos de cadena de oro, diferenciados principalmente por el tamaño de los eslabones, su forma y la forma de enganchar unos con otros, son los siguientes:
- De cable: es el modelo de cadena más tradicional, con eslabones ovalados y firmes. La cadena tiene un aspecto uniforme.
- Cadena de oro barbada: formada por eslabones planos y trenzados que después se enganchan unos a otros de forma que queden entrelazados. Está disponible con grosores a partir de 1 milímetro.
- Estilo fígaro: cuenta con eslabones de distintos tamaños entrelazados siguiendo un patrón de diseño, que normalmente une dos o tres eslabones cortos separados por uno más largo.
- Cadena de oro de bolas: formada por bolas pequeñas del mismo tamaño y forma, huecas y unidas con un alambre. Es más frecuente en otros metales, pero también se hace con bolitas de oro.
- Forzada: tiene eslabones ovalados y finos, generalmente de tamaño pequeño.
- De tipo cordón: sus eslabones están entrelazados de manera que tiene aspecto de cuerda. Su longitud generalmente es mayor que las de otras cadenas.
- Cadena de oro veneciana: tiene eslabones, divididos en varias series, y tienen forma de cubo pequeño. Estos cubos se entrelazan y componen una cadena de aspecto suave, lo que no le resta robustez.
- Cadena de oro de serpiente: cuentan con placas con un ligero curvado y eslabones que se unen creando una cadena continua de superficie suave y mayor flexibilidad de lo que aparenta.
- Belcher: sus eslabones tienen forma de D y son anchos, aunque todos tienen el mismo tamaño y diseño.
Qué tener en cuenta a la hora de comprar una cadena de oro de segunda mano
Para empezar hay que conocer algunas de sus características. Por ejemplo, su longitud y quilates, así como su grosor. También hay que valorar si es adecuada para colocarle un colgante si la pensabas utilizar para ello, dado que unas cadenas son más adecuadas para ello que otras. Si puedes llevarla a un joyero o experto para que la examine, mejor.
Comprobar su estado requiere revisar no solo sus eslabones, sino también su cierre. Este debe poder abrirse y cerrarse sin dificultad, y no estar roto ni presentar daños.