El motocultor es un vehículo especial que se autopropulsa por medio de un eje y que es dirigido por medio de un conductor a pie. Para dirigirlo se utilizan manceras o brazos, y su finalidad es la de realizar trabajos de labranza en superficies de pequeño tamaño, dentro de la jardinería y la horticultura.
Características generales de un motocultor
Los motocultores funcionan con una potencia que es generalmente inferior a 15 kW. Suelen requerir de un conductor a pie que los ejecuta para maniobrar, salvo algunos modelos de mayor tamaño. Cuentan con varias marchas para desplazarse hacia delante y hacia atrás, así como con un motor que puede ser de gasolina o de diésel.
La función principal de un motocultor es trabajar el suelo. Para ello, utiliza por norma general un sistema de azadas rotativas que van integradas en el apero. Este recibe el nombre de rotocultor. A las manceras con las que es dirigido se le pueden acoplar diferentes implementos agrícolas.
Dichos motocultores con azadas rotativas son los que se emplean en terrenos pequeños y son considerados de gama baja. Se les conoce como motoazadas. Por el contrario, los que son de gran tamaño incorporan una fresa.
A los motocultores de dos ruedas se les puede añadir sembradoras, remolques, sistemas de riego, fresas o arados. Los que utilizan ruedas de gran tamaño y con mayor potencia pueden incorporar un asiento y ruedas traseras, pasando a ser considerados pequeños tractores.
Especificaciones técnicas
La mayoría de los motocultores usan motores motocilíndricos que se refrigeran por aire. Suelen ser diésel de 4 tiempos y con potencias entre 10 y 20 CV. En cuanto a la cilindrada, lo normal es entre 250 y 500 y un régimen de funcionamiento entre las 3.000 y 3.800 revoluciones por minuto. Los inferiores a 10 CV también pueden usar motores de gasolina.
Qué tener en cuenta al comprar un motocultor de segunda mano
Si hemos pensado adquirir un motocultor de segunda mano, es conveniente asegurarse de que la potencia de la máquina va acorde con nuestras necesidades de trabajo. De lo contrario, podría cometerse el error de optar por uno insuficiente. De ser válido, habrá que verificar que funciona correctamente, sin fallos mientras trabaja, así como encontrarse sin golpes ni desperfectos y en un buen estado de mantenimiento.